Dra. Paola Sánchez
Médica especialista en obesidad, metabolismo y pérdida de peso integral
Fundadora del Método 4 PRO · Enfoque en salud hormonal, nutrición, psicología y entrenamiento físico
Atención presencial en Bogotá y consultas virtuales
Si estás utilizando un GLP-1 para bajar de peso, como semaglutida (Wegovy u Ozempic) o tirzepatida (Mounjaro), y al principio sentías mucho menos hambre, pensabas menos en comida y casi habían desaparecido tus antojos, es normal que te genere dudas notar que después de un tiempo vuelves a sentir ganas de comer dulce.
Lo primero que quiero decirte es algo importante: que regresen los antojos no significa automáticamente que te falte disciplina, que estés haciendo mal el tratamiento o que el medicamento haya dejado de funcionar.
Para mí, como médica, este cambio es información. Puede indicarnos que es momento de revisar cómo estás respondiendo al tratamiento, qué está ocurriendo con tu alimentación, tu apetito, tus emociones y tu metabolismo, y determinar si la estrategia que veníamos utilizando continúa siendo adecuada para ti.
¿Por qué los medicamentos GLP-1 pueden disminuir el hambre y los antojos?
Los medicamentos basados en incretinas actúan sobre señales relacionadas con el apetito y la saciedad. Entre ellos encontramos agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida, y medicamentos de acción dual como la tirzepatida, que actúa sobre receptores GIP y GLP-1.
Por eso, durante las primeras etapas del tratamiento algunos pacientes me dicen cosas como: “doctora, ya no pienso todo el día en comida”, “me lleno mucho más rápido” o “ya no tengo las mismas ganas de comer dulce”.
Esto no es solamente una percepción. En un ensayo clínico en adultos con obesidad, la semaglutida 2,4 mg se relacionó con menor apetito, mayor control sobre la alimentación, reducción de los antojos y menor ingesta energética frente a placebo. (Friedrichsen et al., 2021).
¿Mounjaro, Wegovy y Ozempic funcionan igual?
No exactamente. Los tres pueden influir en las señales que regulan el hambre y la saciedad, pero no actúan de la misma manera.
La semaglutida imita la acción de una hormona llamada GLP-1. Esta señal participa en la regulación del apetito y ayuda a que el cerebro reciba con mayor claridad el mensaje de que ya has comido suficiente.
La tirzepatida actúa sobre dos señales del organismo: GIP y GLP-1. Ambas participan en procesos relacionados con el apetito, la saciedad y la respuesta metabólica.
Entonces, ¿cuál es la diferencia importante?
Wegovy y Ozempic comparten la misma sustancia activa y actúan principalmente sobre la señal GLP-1. Mounjaro contiene una sustancia diferente y actúa sobre dos señales: GIP y GLP-1. Esto no significa que uno sea automáticamente “mejor” para todas las personas.
Un estudio publicado en Diabetes Care observó reducciones del apetito con tirzepatida y semaglutida frente a placebo. (Heise et al., 2023).
¿Qué significa que vuelvan los antojos mientras utilizas un GLP-1?
Cuando un paciente comienza un tratamiento y experimenta una reducción importante del hambre y los antojos, puede llegar a pensar que esa sensación debería mantenerse exactamente igual durante todo el proceso.
Pero la respuesta al tratamiento puede cambiar con el tiempo.
Y aquí quiero hacer una diferencia importante: Sentir nuevamente un antojo no es lo mismo que decir que el tratamiento dejó de funcionar.
Un ensayo clínico publicado en 2026 siguió durante 60 semanas a adultos con sobrepeso u obesidad tratados con semaglutida 2,4 mg. A las 20 semanas se observaron mayores reducciones del hambre y de la preocupación por la comida frente a placebo. Sin embargo, algunas diferencias subjetivas relacionadas con el apetito ya no fueron significativas a las semanas 40 y 60, mientras que las personas tratadas con semaglutida continuaron consumiendo menos energía. Esto nos ayuda a entender que la percepción del efecto sobre el hambre puede cambiar sin que eso signifique necesariamente que desapareció todo el efecto del medicamento. (Tronieri et al., 2026).
Por eso, cuando me dices “doctora, volvieron mis ganas de dulce”, no pienso inmediatamente que te falta voluntad. Me interesa entender qué cambió.
Puede ser momento de reevaluar la respuesta al tratamiento
Uno de los aspectos que debemos revisar es si la estrategia farmacológica que antes estaba controlando adecuadamente el apetito continúa siendo suficiente para ese momento del proceso.
Esto no significa que todos los pacientes que sienten antojos necesiten aumentar la dosis.
La dosis es solamente una parte de la evaluación.
Antes de tomar cualquier decisión necesito conocer cuánto tiempo llevas con el medicamento, qué dosis utilizas, cómo la estás tolerando, cómo ha cambiado tu peso y composición corporal, si tienes efectos adversos, cómo comes actualmente y qué otros factores médicos pueden estar influyendo.
También necesito saber cómo regresaron esos antojos
No todos los antojos son iguales.
Hay pacientes que comienzan a sentir un poco más de apetito antes de las comidas. Otros vuelven a tener pensamientos frecuentes sobre comida durante todo el día. Algunos empiezan a buscar alimentos dulces específicamente en la tarde o en la noche.
También puede aparecer nuevamente la sensación de perder el control frente a ciertos alimentos.
Todos esos detalles me ayudan a comprender mejor qué está ocurriendo.
¿Que vuelvan los antojos significa que el GLP-1 dejó de funcionar?
No necesariamente.
Es uno de los errores que quiero evitar cuando un paciente me consulta por esta situación.
El efecto de un medicamento para pérdida de peso no debería evaluarse únicamente preguntando: “¿todavía me quita completamente el hambre?”.
También debemos observar:
- Cómo ha evolucionado tu peso
- Qué ha sucedido con tu grasa corporal
- Cómo se está conservando tu masa muscular
- Cómo está tu apetito durante el día
- Qué tan fácil o difícil resulta controlar las porciones
- Si regresaron los pensamientos constantes relacionados con comida
- Cómo está tu alimentación
- Qué efectos secundarios estás presentando
- Cómo ha cambiado tu actividad física
- Cómo estás durmiendo
- Qué está ocurriendo emocionalmente
El objetivo tampoco debería ser vivir sin hambre. El hambre es una señal fisiológica normal. Lo que buscamos es que exista una regulación que permita comer de una manera más consciente y sostenible.
¿Si volvieron los antojos debo aumentar la dosis?
Que vuelvan los antojos puede ser una señal para revisar el tratamiento, pero no significa automáticamente que necesites una dosis mayor.
Estos medicamentos suelen tener etapas de inicio, aumento progresivo y mantenimiento. La dosis adecuada depende del medicamento utilizado, su indicación, la respuesta de cada paciente y qué tan bien lo está tolerando. En el caso de la tirzepatida, por ejemplo, la información de prescripción establece intervalos específicos para aumentar la dosis y recomienda considerar la respuesta y tolerabilidad del paciente al seleccionar una dosis de mantenimiento. (U.S. Food and Drug Administration, 2025) .
Si empiezas a notar nuevamente antojos, más hambre o pensamientos frecuentes relacionados con la comida, puede ser un buen momento para hablar con tu médico y revisar cómo estás respondiendo al tratamiento.
¿Qué reviso cuando un paciente me dice que volvieron sus ganas de comer dulce?
Cuando esto sucede, prefiero mirar el panorama completo.
1. Cómo está funcionando actualmente el medicamento
Reviso qué medicamento estás utilizando, cuánto tiempo llevas con él, la dosis actual, cómo fue tu respuesta inicial y cuándo comenzaste a notar cambios en el hambre o en los antojos.
También necesito saber si estás cumpliendo correctamente el esquema formulado.
Este punto es médico y debe evaluarse individualmente.
2. Qué estás comiendo durante el día
Reducir mucho el apetito también puede provocar que algunas personas comiencen a comer cantidades demasiado pequeñas o a saltarse comidas.
Y comer menos no necesariamente significa estar mejor nutrido.
Por eso revisamos si estás recibiendo suficiente proteína, fibra, líquidos y otros nutrientes, y si tu alimentación está distribuida de una manera que puedas sostener.
Desde el pilar de Nutrición Saludable del Método 4 PRO, mi objetivo no es que desarrolles miedo a determinados alimentos, sino ayudarte a construir una alimentación que acompañe tu tratamiento y que puedas mantener en el tiempo.
3. Si se trata de hambre o de un antojo
También necesitamos aprender a distinguirlos.
El hambre fisiológica suele aparecer progresivamente y puede satisfacerse con diferentes alimentos.
El antojo tiende a sentirse más específico: chocolate, pan, postres, helado o algún alimento particular.
Pero tampoco quiero que interpretes cada antojo como algo “malo”. Puede aparecer por costumbre, contexto, estrés, emociones o simplemente porque disfrutamos determinados alimentos.
Desde el pilar de Psicología y Coaching, podemos identificar qué está detrás de esos episodios sin convertirlos en culpa.
4. Qué está ocurriendo con tu salud metabólica
La pérdida de peso no depende exclusivamente del apetito.
También revisamos antecedentes, medicamentos concomitantes, cambios hormonales, enfermedades metabólicas y otras condiciones que puedan modificar la respuesta al tratamiento.
El pilar de Salud Hormonal y Funcional del Método 4 PRO permite integrar estos factores en lugar de mirar solamente lo que aparece en la báscula.
5. Qué está pasando con tu masa muscular y actividad física
Durante un proceso de pérdida de peso no me interesa únicamente cuántos kilos estás perdiendo.
También necesitamos cuidar la composición corporal.
Una alimentación adecuada y un Entrenamiento Físico Adaptado ayudan a proteger la masa muscular y a construir una estrategia que pueda mantenerse más allá del medicamento.
Los cuatro pilares del Método 4 PRO —psicología y coaching, nutrición, salud hormonal y funcional y entrenamiento adaptado— se trabajan conjuntamente para que el proceso no dependa exclusivamente de una intervención.
Si aparecen los antojos de dulce, evita hacer estas tres cosas
No castigarte
Que hayas tenido ganas de comer un postre no significa que hayas perdido el control del tratamiento.
No compensar dejando de comer
Restringir excesivamente después de comer algo dulce puede generar una dinámica poco sostenible y dificultar tu relación con la comida.
No modificar el medicamento por tu cuenta
No adelantes una inyección, no aumentes una dosis y no combines medicamentos intentando recuperar rápidamente la sensación de “cero hambre”.
¿Qué puedes observar antes de tu próxima consulta?
Si has comenzado a notar nuevamente los antojos, puedes registrar durante algunos días información sencilla que después será muy útil durante tu valoración:
- A qué hora aparece el antojo
- Qué alimento deseas específicamente
- Cuánto tiempo ha pasado desde tu última comida
- Qué habías comido durante el día
- Si también tienes hambre física
- Cómo dormiste la noche anterior
- Si estabas atravesando estrés, ansiedad o alguna emoción particular
- En qué momento del esquema semanal del medicamento aparece
- Si también aumentaron tus pensamientos relacionados con la comida
No necesitas convertir esto en una vigilancia obsesiva.
La idea es identificar patrones.
Tecnología InBody: no solo quiero saber cuánto pesas
Otra parte que considero importante durante el tratamiento es evaluar qué está sucediendo con tu composición corporal.
Con una evaluación InBody podemos analizar variables como porcentaje de grasa corporal, masa muscular y grasa visceral. Esto nos permite mirar más allá del número que muestra una báscula tradicional.
El InBody no determina por sí solo qué medicamento o qué dosis necesitas, pero sí aporta información que podemos integrar con tu historia clínica, evolución, alimentación, actividad física y respuesta al tratamiento.
Así podemos evitar que toda la conversación se reduzca a: “bajé o no bajé kilos”.
Un GLP-1 para bajar de peso es una herramienta, no todo el tratamiento
Los medicamentos pueden ser herramientas muy valiosas cuando existe una indicación correcta, pero el proceso de pérdida de peso no debería depender únicamente de cuánto disminuyen el hambre.
En este ensayo participaron 1.961 adultos con sobrepeso u obesidad sin diabetes. La semaglutida 2,4 mg semanal, acompañada de una intervención sobre el estilo de vida, produjo una reducción de peso significativamente mayor que placebo durante 68 semanas. Un punto importante es que el medicamento no fue planteado de manera aislada, sino acompañado de cambios en hábitos y estilo de vida. (Wilding et al., 2021).
No quiero que tu tratamiento dependa únicamente de cuánto te quita el hambre una inyección. La idea es aprovechar esta etapa para construir herramientas que también puedas mantener en el tiempo.
Si algún día vuelven los antojos, en lugar de pensar “estoy fallando”, podemos utilizar ese cambio como información.
¿Qué nos está diciendo tu cuerpo y qué necesitamos reevaluar?
Si estás usando un GLP-1 y volvieron los antojos, podemos revisar qué está pasando
Si estás utilizando medicamentos como Wegovy, Ozempic o Mounjaro y has empezado a notar nuevamente hambre, antojos de dulce o más pensamientos relacionados con la comida, no tienes que interpretar ese cambio por tu cuenta. Para mí, es una señal que vale la pena evaluar dentro de todo tu proceso.
Soy la Dra. Paola Sánchez y acompaño a pacientes que buscan bajar de peso desde una mirada médica, metabólica e integral. Mi trabajo no se limita a revisar cuánto peso has perdido o qué medicamento estás utilizando. También evaluamos cómo está respondiendo tu cuerpo, qué sucede con tu alimentación, tu relación con la comida, tu salud hormonal y metabólica y tu composición corporal.
A través del Método 4 PRO, trabajo junto con un equipo multidisciplinario cuatro áreas que considero fundamentales durante un proceso de pérdida de peso: Psicología y Coaching, Nutrición Saludable, Salud Hormonal y Funcional y Entrenamiento Físico Adaptado. La intención es que el medicamento, cuando está indicado, sea una herramienta dentro de una estrategia más completa y sostenible.
Podemos acompañarte en Bogotá o de forma virtual
Puedes realizar tu valoración de manera presencial en Bogotá, en nuestra sede de Usaquén, ubicada en el Edificio Nueva Avenida Empresarial, Cra. 19 #114-65, Consultorio 2B, o solicitar una consulta virtual si te encuentras en otra ciudad o fuera de Colombia.
Preguntas frecuentes sobre antojos y medicamentos GLP-1
¿Por qué tengo antojos de dulce si estoy usando semaglutida?
La semaglutida puede disminuir el apetito y los antojos, pero no significa que debas dejar de sentir cualquier deseo por alimentos para siempre. Si los antojos reaparecen de manera frecuente o son muy diferentes a lo que sentías al inicio del tratamiento, vale la pena revisar tu respuesta al medicamento, tu alimentación y otros factores que pueden estar influyendo.
¿Es normal que vuelvan los antojos con Ozempic?
Puede suceder que la sensación de saciedad o el control del apetito cambien a medida que avanza el tratamiento. Eso no permite concluir por sí solo que Ozempic “ya no funciona”. Debemos analizar tu evolución completa y recordar que las indicaciones de cada presentación de semaglutida dependen del contexto médico y regulatorio correspondiente.
¿Mounjaro elimina completamente los antojos?
No debería plantearse ese objetivo. La tirzepatida puede reducir el apetito en determinados pacientes, pero ningún tratamiento debería medirse por la ausencia absoluta de hambre o de deseos por ciertos alimentos. El objetivo es conseguir una regulación que favorezca un proceso saludable y sostenible.
¿Si vuelven los antojos significa que necesito una dosis mayor?
No necesariamente. La reaparición de los antojos puede ser una razón para reevaluar el tratamiento, pero la dosis depende de muchos otros factores: medicamento utilizado, tiempo de tratamiento, respuesta clínica, tolerancia y presencia de efectos secundarios. No debes modificarla sin orientación médica.
¿Qué pasa si el GLP-1 ya no me quita el hambre como antes?
Coméntalo con el profesional que lleva tu tratamiento. Es importante establecer si realmente existe un cambio significativo del efecto, si se encuentra relacionado con la dosis o si existen factores nutricionales, emocionales, metabólicos o de estilo de vida que estén aumentando nuevamente tu apetito.
¿Puedo comer algo dulce si estoy utilizando un medicamento GLP-1?
El tratamiento no debería convertir determinados alimentos en algo prohibido automáticamente. La cantidad, frecuencia y contexto importan. Lo que buscamos es una alimentación suficientemente nutritiva y sostenible, sin utilizar el medicamento como una forma de dejar de comer ni convertir cada antojo en culpa.
¿Que vuelvan los antojos significa que voy a recuperar el peso?
No. Un antojo aislado no predice lo que ocurrirá con tu peso. Si, además de los antojos, existe un aumento persistente del hambre, cambios importantes en la alimentación o una modificación de tu evolución corporal, entonces sí conviene valorar la situación y ajustar la estrategia cuando corresponda.
¿Cuándo debería consultar si regresaron los antojos?
Si los antojos se han vuelto frecuentes, notas nuevamente pensamientos constantes alrededor de la comida, tienes mucha más hambre que antes o percibes que tu respuesta al tratamiento ha cambiado, es un buen momento para conversar con tu médico. También debes consultar ante efectos adversos nuevos o síntomas que te preocupen.
Referencias
- Friedrichsen, M., Breitschaft, A., Tadayon, S., Wizert, A., & Skovgaard, D. (2021). The effect of semaglutide 2.4 mg once weekly on energy intake, appetite, control of eating, and gastric emptying in adults with obesity. Diabetes, Obesity and Metabolism, 23(3), 754–762.
- Heise, T., DeVries, J. H., Urva, S., Li, J., Pratt, E. J., Thomas, M. K., Mather, K. J., Karanikas, A. K., Dunn, J., Haupt, A., Milicevic, Z., & Coskun, T. (2023). Tirzepatide reduces appetite, energy intake, and fat mass in people with type 2 diabetes. Diabetes Care, 46(5), 998–1004.
- Tronieri, J. S., Allison, K. C., DeRouen, K., Amaro, A., Collins, K. G., Roy, A., Watts, S., Ananna, T., & Wadden, T. A. (2026). Short- and long-term effects of semaglutide 2.4 mg on energy intake, appetite, and food reward: A 60-week, double-blind randomized controlled trial. The American Journal of Clinical Nutrition, 124(2), 101403.
- U.S. Food and Drug Administration. (2025). Zepbound (tirzepatide) injection: Prescribing information.
5. Wilding, J. P. H., Batterham, R. L., Calanna, S., Davies, M., Van Gaal, L. F., Lingvay, I., McGowan, B. M., Rosenstock, J., Tran, M. T. D., Wadden, T. A., Wharton, S., Yokote, K., Zeuthen, N., & Kushner, R. F. (2021). Once-weekly semaglutide in adults with overweight or obesity. The New England Journal of Medicine, 384(11), 989–1002.





