¿Te ha pasado que te sientes más hinchada, cansada, con la piel apagada o con grasa abdominal que no se va, aunque comas sano y hagas ejercicio? No, no es solo la edad. Es muy probable que estés experimentando inflammaging, un tipo de inflamación crónica y silenciosa que acelera el envejecimiento desde adentro y sabotea tu metabolismo. Como médica experta en pérdida de peso, veo este fenómeno todos los días en consulta, y hoy quiero contarte qué es, cómo identificarlo y, lo más importante, cómo puedes revertirlo con hábitos concretos y el acompañamiento profesional adecuado.
Inflammaging: no es que te veas viejo, es que estás inflamado
Cuando escuchas la palabra “envejecimiento”, probablemente piensas en arrugas, canas o pérdida de energía. Pero lo que muchas personas no saben es que gran parte de esos cambios no tienen que ver únicamente con el paso del tiempo, sino con un proceso silencioso que ocurre dentro del cuerpo: el inflammaging.
Y no, no es ciencia ficción. Es una realidad que veo a diario en mis pacientes: personas jóvenes o de mediana edad que ya sienten los efectos de un envejecimiento acelerado por culpa de una inflamación crónica de bajo grado. Lo más preocupante es que esta inflamación no siempre se nota con exámenes comunes, pero sí se refleja en cómo te ves, cómo te sientes y cómo responde tu cuerpo al esfuerzo por bajar de peso.
¿Qué es el inflammaging y por qué deberías conocerlo ya?
El término inflammaging nace de la unión entre “inflammation” (inflamación) y “aging” (envejecimiento), y hace referencia a una inflamación crónica, persistente y de bajo nivel que, con el tiempo, deteriora tus tejidos, desequilibra tus hormonas y acelera procesos de envejecimiento celular. A diferencia de una inflamación aguda —como la que ocurre cuando te golpeas o te resfrías—, esta no causa dolor evidente, pero está presente todo el tiempo y afecta a múltiples sistemas: digestivo, endocrino, inmune y hasta neurológico.
Es como si tu cuerpo estuviera en una alerta constante, consumiendo energía y recursos que necesitas para regenerarte, perder grasa o tener una piel saludable. Por eso, aunque no lo veas, el inflammaging puede estar detrás de tu fatiga, tu aumento de grasa abdominal o esa sensación de que estás “estancada” sin explicación.
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¿Te sientes cansado, hinchado o estancado con tu peso? Puede ser inflammaging
En muchos casos, la causa es el inflammaging, una inflamación silenciosa que desordena por completo el metabolismo y afecta la manera en que tu cuerpo gestiona la energía, las hormonas y la grasa. Si te sientes “rara” o “fuera de sintonía” contigo misma, no estás exagerando: tu cuerpo puede estar inflamado sin que tú lo sepas. Por eso, reconocer las señales es el primer paso para recuperar el equilibrio.
Señales comunes de inflammaging: fatiga, piel opaca, grasa abdominal y más
Aunque no siempre se habla de ello, el inflammaging se manifiesta de formas muy concretas en tu cuerpo. Aquí te comparto las señales más frecuentes que pueden indicar que estás en un estado de inflamación crónica:
- Fatiga constante, incluso después de dormir.
- Hinchazón abdominal o sensación de estar “inflada” todo el tiempo.
- Dificultad para bajar de peso, especialmente en la zona del abdomen.
- Piel opaca, seca o con pérdida de elasticidad.
- Dolores articulares o musculares sin causa aparente.
- Insomnio o sueño poco reparador.
- Caída del cabello o cambios en su textura.
- Cambios en el estado de ánimo como irritabilidad o ansiedad.
- Nieblina mental o falta de concentración.
Si tienes varias de estas señales y ninguna causa médica clara que las explique, es muy probable que el inflammaging esté en juego.
No es solo la edad: cómo el inflammaging altera tus hormonas y tu metabolismo
Uno de los grandes errores que cometemos es asumir que todos estos cambios son “normales” por la edad. Pero la verdad es que el inflammaging afecta profundamente el sistema hormonal, alterando el equilibrio entre hormonas clave como la insulina, el cortisol, la leptina y las hormonas sexuales. ¿El resultado? Tu cuerpo entra en “modo alarma”, lo que implica:
- Acumular grasa (sobre todo en el abdomen) como mecanismo de defensa.
- Disminuir la quema de calorías en reposo.
- Alterar tus niveles de hambre y saciedad.
- Provocar resistencia a la insulina, lo que favorece el almacenamiento de grasa.
- Afectar el sueño, lo que a su vez aumenta la inflamación.
Todo esto genera un círculo vicioso: inflamación ➝ desorden hormonal ➝ más inflamación ➝ más síntomas. Por eso, si sientes que haces “todo bien” pero no ves resultados, probablemente no se trate de hacer más, sino de hacer diferente: enfocarte en regular esa inflamación silenciosa que tu cuerpo ya no puede ignorar.
Causas silenciosas del inflammaging: más comunes de lo que crees
El inflammaging no aparece de un día para otro. Es el resultado de pequeñas decisiones que repetimos a diario, muchas veces sin darnos cuenta. Aquí te comparto las causas más frecuentes que encuentro en consulta y que suelen estar detrás de este proceso inflamatorio crónico.
El impacto del estrés crónico y el mal dormir
Cuando estás bajo estrés constante —ya sea por trabajo, relaciones, responsabilidades familiares o incluso pensamientos negativos— tu cuerpo produce más cortisol, la hormona del estrés. A corto plazo, el cortisol es útil, pero cuando se mantiene elevado por semanas o meses, se vuelve inflamatorio.
Ultraprocesados, azúcar y harinas: tus verdaderos enemigos
No se trata solo de “comer menos”, sino de comer mejor. Muchos productos que parecen inofensivos —como cereales, barras de granola, “snacks saludables” o bebidas light— están llenos de aditivos, azúcares ocultos, harinas refinadas y aceites proinflamatorios. Este tipo de alimentos sobreestimulan el sistema inmune, alteran la microbiota intestinal y generan inflamación constante. Además, elevan los niveles de insulina, lo que favorece el almacenamiento de grasa y la resistencia a perder peso.
Cómo tu estilo de vida moderno mantiene a tu cuerpo inflamado sin darte cuenta
Pasamos horas sentados frente a pantallas, vivimos corriendo de una tarea a otra, comemos en automático y estamos sobreestimulados todo el tiempo. Este estilo de vida moderno, aunque parezca “normal”, no es natural para tu cuerpo. La falta de movimiento, la luz artificial por la noche, el uso excesivo de pantallas y el poco contacto con la naturaleza impactan en tus ritmos circadianos, tu sistema inmune y tu capacidad de desinflamarte. Tu cuerpo fue diseñado para moverse, descansar, conectarse y digerir con calma. Cuando no le das eso, responde con inflamación.
Desequilibrio hormonal: cuando tus señales internas están desajustadas
Muchas mujeres que atiendo en consulta tienen síntomas de desajuste hormonal y ni siquiera lo saben. El inflammaging contribuye a alterar la función de hormonas como la insulina (regula el azúcar y la grasa), el cortisol (estrés), la leptina (saciedad) y las hormonas sexuales (estrógenos y progesterona). Cuando estas hormonas están fuera de balance, aparecen síntomas como acumulación de grasa abdominal, fatiga, irritabilidad, dificultad para dormir y ciclos menstruales irregulares.
Microbiota intestinal alterada: el intestino también se inflama
Tu intestino no solo digiere alimentos, también regula gran parte de tu sistema inmune. Cuando tu microbiota está dañada —por antibióticos, mala alimentación, estrés o falta de fibra— se produce una permeabilidad intestinal que permite que toxinas pasen al torrente sanguíneo, activando respuestas inflamatorias. Esto se llama disbiosis, y es una de las causas más frecuentes de inflammaging.
No vivas con síntomas que tienen solución. Descubre si tienes inflammaging y empieza tu tratamiento personalizado.
Hábitos diarios para revertir el inflammaging (sí, tú puedes)
Revertir el inflammaging no requiere tratamientos extremos. Lo que tu cuerpo necesita es volver a lo esencial: descanso, comida real, movimiento y coherencia con tus ritmos naturales. Estos pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden tener un impacto profundo en cómo te sientes y cómo se comporta tu metabolismo. Aquí te comparto los pilares que trabajamos siempre en consulta y en mi Método 4 PRO:
Duerme mínimo 7 horas: tu cuerpo se repara mientras duermes
Dormir bien no es opcional. Durante el sueño profundo tu cuerpo desactiva la inflamación, regula tus hormonas y activa procesos de regeneración. Menos de 7 horas interrumpe todo eso.
Come real: menos productos, mejores alimentos
No necesitas contar calorías, necesitas nutrirte. Prioriza alimentos naturales, frescos y coloridos. Si viene en paquete y tiene más de cinco ingredientes, probablemente no es comida.
Evita alcohol, azúcar y harinas refinadas
Estos tres elevan tus niveles de inflamación y sabotean tus hormonas. No se trata de perfección, pero sí de consciencia: entre menos los consumas, mejor vas a sentirte.
Muévete todos los días, aunque solo sea caminar
Tu cuerpo fue diseñado para moverse. No necesitas ir al gimnasio todos los días, pero sí salir a caminar, estirarte, bailar o subir escaleras. El movimiento diario desactiva la inflamación.
Inflammaging y peso: ¿por qué no bajas aunque lo estés intentando?
Si tu cuerpo está en un estado de inflammaging, bajar de peso puede volverse un verdadero desafío, incluso si haces las cosas “bien”. La inflamación crónica altera profundamente tu respuesta hormonal y metabólica, bloqueando los mecanismos que te permiten quemar grasa de forma eficiente. Aquí te explico por qué.
Relación entre inflammaging, resistencia a la insulina y acumulación de grasa
Cuando tu cuerpo está inflamado, una de las primeras hormonas que se ve afectada es la insulina, que regula el azúcar en sangre. El inflammaging genera resistencia a la insulina, lo que significa que tu cuerpo ya no responde bien a ella. ¿El resultado? Más glucosa circulando, más almacenamiento de grasa —especialmente en el abdomen— y más dificultad para usar esa grasa como fuente de energía. Aunque comas poco, si tienes resistencia a la insulina, tu cuerpo va a seguir almacenando en lugar de quemar.
Cómo la inflamación sabotea tu metabolismo
La inflamación crónica actúa como un freno interno: ralentiza la tiroides, interfiere con tus hormonas de hambre y saciedad, afecta tu energía y reduce la eficiencia de tus mitocondrias (que son las “fábricas de energía” dentro de tus células). Esto hace que quemes menos calorías incluso estando en reposo. Es por eso que muchas personas se sienten en un ciclo sin salida: más cansadas, menos motivadas y con un metabolismo “lento”. Pero la buena noticia es que cuando empiezas a desinflamar, tu metabolismo se reactiva. No es magia, es biología que funciona a tu favor.
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El Método 4 PRO: mi enfoque médico para tratar el inflammaging y ayudarte a recuperar tu salud
Si llegaste hasta aquí, ya sabes que el inflammaging es una de las causas más comunes —y menos diagnosticadas— del estancamiento en la pérdida de peso, del envejecimiento acelerado y del malestar general que muchas personas sienten sin explicación clara. Lo importante es que esto sí tiene solución, y no estás sola en el proceso. Por eso diseñé el Método 4 PRO, un programa integral que trata el problema desde la raíz, con una mirada médica, científica y humana.
¿Qué es el Método 4 PRO y cómo actúa sobre el inflammaging?
El Método 4 PRO es un programa de acompañamiento personalizado para pérdida de peso y salud metabólica que va mucho más allá de una dieta. Está diseñado para desinflamar el cuerpo desde adentro, abordando todas las causas que contribuyen al inflammaging. ¿Cómo lo logramos? Con un enfoque multidisciplinario en el que te acompaña un equipo completo: psicología para trabajar la relación emocional con la comida, nutrición clínica para enseñarte a comer real, medicina funcional para tratar desequilibrios internos y especialistas en actividad física para ayudarte a moverte de forma segura y efectiva.
Agenda tu cita: trabajemos junt@s para recuperar tu energía, tu peso y tu bienestar
Si te sentiste identificad@ con alguno de los síntomas que mencioné —fatiga constante, hinchazón, dificultad para bajar de peso, piel opaca, niebla mental o cambios hormonales—, es muy probable que tu cuerpo esté pidiendo ayuda. El primer paso es escucharlo. El segundo, buscar acompañamiento profesional.
Puedes agendar una consulta médica conmigo, donde revisaremos tu historia, síntomas y objetivos para diseñar un plan que se adapte a ti. Si no estás en Bogotá, no te preocupes: también ofrezco citas virtuales, para que recibas orientación desde cualquier lugar.
Tu salud no puede seguir en pausa. Es momento de desinflamar, recuperar tu energía y volver a sentirte tú. Agenda tu cita y empecemos este camino junt@s.
Preguntas frecuentes sobre inflammaging
¿Qué es el inflammaging o envejecimiento inflamatorio?
El inflammaging, también llamado envejecimiento inflamatorio, es un proceso de inflamación crónica y silenciosa que se instala en el cuerpo con el paso del tiempo, especialmente cuando hay estrés, mala alimentación, sedentarismo o desequilibrios hormonales. Esta inflamación de bajo grado acelera el desgaste celular y puede afectar órganos, metabolismo, piel, energía y sistema inmune.
¿Cuáles son los síntomas más comunes del inflammaging?
Algunos de los síntomas más frecuentes son:
Fatiga persistente
Hinchazón abdominal
Dificultad para bajar de peso
Piel apagada
Dolor articular
Niebla mental o falta de concentración
Alteraciones hormonales
Estos signos suelen confundirse con “cosas de la edad”, pero en realidad pueden indicar un envejecimiento inflamatorio.
¿Por qué el inflammaging impide bajar de peso?
Porque altera hormonas clave como la insulina, el cortisol y la leptina. Estas alteraciones hacen que el cuerpo acumule grasa (sobre todo abdominal) y entre en un estado metabólico ineficiente. Aunque comas sano o hagas ejercicio, si tu cuerpo está inflamado, puede resistirse a perder peso.
¿Cómo se diagnostica el inflammaging?
No existe una prueba única para diagnosticar el inflammaging, ya que se trata de un proceso multifactorial. Sin embargo, en consulta se puede identificar por medio de la evaluación clínica, historia de síntomas, hábitos de vida, análisis de laboratorio específicos y medición de marcadores inflamatorios. En el Método 4 PRO, hacemos una valoración médica integral para detectarlo.
¿El envejecimiento inflamatorio se puede revertir?
Sí, el envejecimiento inflamatorio no es irreversible. Con cambios sostenidos en el estilo de vida —como mejorar la alimentación, el sueño, el manejo del estrés y el movimiento—, además de un abordaje médico adecuado, se puede reducir la inflamación, reequilibrar el metabolismo y mejorar significativamente la calidad de vida.
¿Qué relación tiene el intestino con el inflammaging?
Muchísima. Una microbiota desequilibrada o dañada puede provocar inflamación intestinal, permeabilidad y activación del sistema inmune, lo que contribuye al inflammaging. Cuidar tu salud digestiva es clave para desinflamarte y rejuvenecer desde adentro.
¿El inflammaging afecta solo a personas mayores?
No. Aunque el nombre suene a algo exclusivo del envejecimiento, el inflammaging puede comenzar desde edades jóvenes, especialmente en personas con altos niveles de estrés, malos hábitos alimenticios, sedentarismo o falta de sueño. Es un problema de estilo de vida, más que de edad.
¿Qué tratamiento médico recomienda la Dra. Paola Sánchez para el inflammaging?
A través del Método 4 PRO, la Dra. Paola Sánchez ofrece un tratamiento integral que combina medicina funcional, nutrición, psicología y movimiento. Este enfoque multidisciplinario ayuda a revertir el inflammaging desde su raíz, restaurando el equilibrio del cuerpo y promoviendo una pérdida de peso saludable y sostenible.





